Cu.Ju.Ca.
Historia
El grupo colectivo Cu. Ju. Ca. – Cumbre de Juegos Callejeros -, es una iniciativa orientada a fortalecer y recuperar la Recreación, el Juego y la Creatividad en los barrios a partir de una propuesta de trabajo colectivo que invita a volver a la calle utilizando: Los Juegos Tradicionales (rayuelas; trompos; avioncitos; tejo; tumba lata; rondas y muchos otros) y La Expresiones Artísticas barriales como despliegue potencial transformador de las “fuerzas creativas” de la comunidad El Cu. Ju. Ca como tal, nace en el barrio del Abasto (C.AB.A.) a principios del 2006 y funciona en la Casona Cultural Humahuaca (Humahuaca 3508 C.A.B.A). A su vez forma parte de la Red de Instituciones RIOBA (Red de Instituciones de Once, Balvanera y Abasto, tres barrios de la Ciudad de Buenos Aires) donde diversas organizaciones y colectivos del barrio trabajan cooperativamente en pos del desarrollo barrial. Su crecimiento permitió vincularnos con diversas instituciones de otras comunidades para trabajar cooperativamente a partir de un saber que es propio de chicos y grandes: los juegos tradicionales y las expresiones artísticas con identidad barrial que posibilitan la inclusión de todos/as en el espacio barrial
Filosofía
¿Por qué la utilización del juego como instancia transformadora? Y ¿por qué la elección de los juegos tradicionales?
Pensamos en el juego como habilitante de la conformación de grupos porque favorece el encuentro, la integración entre los/as vecinos/as, el intercambio de ideas y necesidades y de ahí el surgir de soluciones conjuntas o el simple enterarse de que éstas ya existen sólo a unas cuadras de distancia; además permite aflojar las tensiones, bajar la ansiedad, estrechar o reafirmar vínculos reuniendo actores totalmente distintos que, tal vez, no tendrían la oportunidad de encontrarse en el mismo lugar y que se sienten todos/as igualmente convocados/as por una tarde de juegos.
La utilización del juego como una instancia de intercambio y de construcción de lazos sociales remite a que las experiencias lúdicas forman parte del saber popular, es decir, son experienicas que han atravesado a todas las generaciones y que son intrínsecas a la cultura de todos los pueblos y de todos los tiempos. La recreación y la sana diversión permiten instaurar en la comunidad un ambiente sano para resistir y modificar con fortaleza las dificultades en las que a diario estamos inmersos. Consideramos que para que el juego pueda desplegar todas sus potencialidades no hace falta dinero ni juguetes industriales sino que, al contrario, se necesita recuperar el contacto con el otro/a, recuperar la mirada, la escucha, y que ello se puede lograr con una tiza, con un árbol donde esconderse, jugando con una piedrita o hasta donde queramos volar con la imaginación.
Por esta razón elegimos los juegos tradicionales en cuanto saber compartido por toda la comunidad y que solo espera la posibilidad de “tener lugar”
¿Por qué la construcción de grupo como instancia transformadora?
Consideramos que un grupo se construye por las identificaciones y las diferencias y que existe en la medida que cada integrante lo confirma y lo elige (a veces el lenguaje no es estrictamente verbal).
El proceso de conformación grupal habilita la creación de vínculos basados en la confianza, la cooperación y la comunicación.
El vínculo permite el surgir de un sentimiento de pertenencia que habilita pensarse en un proyecto colectivo y desarrollar tareas en conjunto hacia un objetivo común.
En este caso el grupo conformado, a través de la intervención recreativa comunitaria, intenta hacer partícipe a toda la comunidad para que pueda sentirse parte de un proceso, apropiarse de la propuesta y resignificarla.
Este modelo de trabajo grupal al que apostamos nos lleva a partir del 2014 que al redefinir y reorganizar espacios en la Casona de Humahuaca, queda definido un organigrama donde el “Área Comunitaria” es el soporte y movilizador de todas y cada una de las actividades y proyectos que surgen de los distintos colectivos que la integran, y/o de las distintas organizaciones que se conectan con ésta, siendo el CuJuCa el grupo-base que sostiene dicha área y el responsable de las implementaciones
¿Por qué el espacio público conforma una instancia transformadora?
El espacio público es donde se valoran y hacen visibles los vínculos preexistentes entre los/as integrantes de la comunidad; ahí, a partir de eso, se contruyen nuevos lazos estimulando una construcción colectiva desde un “nosotros/as” en un contexto socio-económico que, por el contrario, apunta a la fragmentación e individualización de los sujetos.
Los proyectos de cada uno/a no son un obstáculo a un proyecto grupal a construirse, sino que a veces se funden, otras se chocan, pero lo importante es que haya un lugar adonde este encuentro pueda realizarse para que sus efectos se desplieguen.
Cu.Ju. Ca facilita la construcción de un lugar donde el encuentro entre vecinos e instituciones -con ideas, propuestas y proyectos diferentes- se da en un espacio en el cuál las tensiones y las resistencias se apaciguan gracias a la elección del juego como forma de vincularse.
En este sentido consideramos fundamental que el ciudadano pueda sentirse partícipe de la construcción de “su contexto” que no es otro en el que desarrolla su vivir diario; apropiándose “con respeto” de los espacios en que transita, vive y permanece. De este modo, tal vez, sin darse cuenta construya y continúe construyendo un tejido social a partir del juego, la diversión, los recuerdos, las vivencias personales y colectivas.
Articulaciones
La sinergia del impulso facilitó la multiplicación de otros colectivos Cu. Ju, Ca. en muchos otros barrios de Capital (Retiro, La Boca, Ciudad Oculta, Flores, Villa Soldati, Chacarita, Barrio Norte). En las provincias de: Buenos Aires (Moreno; Quilmes; Berazategui; Escobar y Azul); Entre Ríos (Paraná); Neuquén (Bariloche) y Chubut (Comodoro Rivadavia) y en los países de Cuba (La Habana); Brasil (San Pablo) y Rep. O. Uruguay (Montevideo). En cada lugar se vivieron procesos distintos a partir de las diferentes características del barrio, de las instituciones y de los vecinos; de la idiosincrasia propia de cada territorio, de las significaciones atribuidas al juego y al encuentro etc. Todas estas diferencias y nuevas significaciones son las que van enriqueciendo la experiencia Cujuca haciendo de cada “cumbre de juegos” un hecho propio de cada barrio, pero al mismo tiempo, reafirmando el dispositivo en un plano más general.
Contacto
:: Raúl
prpolifeme@yahoo.com
:: Leonor Múñoz
leonorjuego@yahoo.com
